domingo, 24 de noviembre de 2013

  

Como todo el mundo sabe, nuestros abuelos, padres y tíos también, sean del bando azul y oro o no, Boca tiene una cosa especial de no darse por vencido hasta el último minuto.  Hoy vinimos a dejar en claro que vamos a usar esta vida hasta más no poder, hasta que nos saquen con las patas arriba.  Pero Boca es Boca y que nos pase eso es porque tenemos una personalidad, una historia, una mística, una garra, que ningún equipo mundial tiene.
Veamos el siguiente caso:  Boca 1991, año en donde logramos el Clausura de forma invicta con solo 6 goles recibidos, cualquier similitud con el torneo Apertura 2011 es pura coincidencia y por más que no lo cuenten para nosotros es un torneo ganado, también jugábamos la Copa Libertadores y teníamos que ir desde Buenos Aires a Brasil ida y vuelta, como es de costumbre hace muchos años y otros no se dan ese lujo.  Los jugadores no son los mismos, pero portan en su pecho una remera que conquistó continentes varias veces, conquistó los corazones del pueblo pobre, carenciado y que si le das a elegir entre comer o una entrada, va a elegir la entrada.  Somos así, somos enfermos y estaremos apoyando a Boca como ellos nos apoyan a nosotros en momentos malos de nuestras vidas.  El equipo tiene con que, el director técnico también.  Si se puede contar o no del éxito y las buenas vibras es otro tema, porque hoy por hoy contamos de nosotros mismos.  Del apoyo incondicional y el coraje que tienen que poner nuestros jugadores.

 (Fuente: Revista El Gráfico N° 3734 correspondiente al 30 de abril de 1991)


Cerrando el post, Boca tiene que seguir la flecha de su historia y personalidad: la de ir y dejar todo en el campo de juego.  Lo favorable es que cuenta con una hinchada seguidora hasta el fin del mundo y una cancha que al rival lo encierra, le carcome la cabeza y no lo deja reaccionar.

1 comentario:

  1. Y VAMOS BOCA NO PODEMOS PERDER, Y VAMOS BOCA QUE TENES QUE GANAR, DARÍA LA VIDA POR UN CAMPEONATO Y UNA VUELTA MÁS

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