martes, 23 de septiembre de 2014


Volvimos con un post que estará dividido en tres partes hablando de Boca visto como una leyenda. Cosas que pasaron en décadas pasadas que formaron parte del ayer y logran entender el por qué somos así del hoy. 
Primera Parte.
Octubre de 1982, Metropolitano. Boca recibe a Talleres en lo que va a ser un partido durísimo para lograr la victoria. Los cordobeses se ponen en ventaja con el gol González, los de la ribera empatan con gol de un integrante de la lista negra. A falta de 3 minutos, Vázquez hace delilrar a la Mitad Más uno tras un centro de Brindisi.  Al finalizar el partido, los jugadores del club reconocen que el rival fue digno de un gran cotejo.


(Fuente de las imágenes: revista El Gráfico N° 3288 del día 12 de octubre de 1982)

Las leyendas son aquellas historias, acontecimientos, hechos reales que perduran por muchos años. Están las fantásticos, las terroríficos, las fenomenales, entre otras.  No queremos entrar en un plano intelectual pero tenemos que decir que Boca es, probablemente, una institución relacionada a una leyenda.  Tiene un estirpe natural que conlleva mucha gente, demasiados seguidores (cuando hablamos de seguidores no hablamos de redes sociales) que están distribuidos por todas partes del mundo.  Boca es gigante, es enorme, es eterno, y a raíz de eso es, justamente, lo que lo convierte en una leyenda. ¿Por qué? Porque al inicio de su creación hubo un contacto con algo divino que va a perdurar por siempre, cuando las cosas esten bien, cuando las cosas esten mal o simplemente en un stand by y esas cosas son: su garra, corazón, valentía, su potencia, guapeza y ganas de poner la pata cuando hay que ponerla.  Podemos hablar de buen juego, de los pases seguidos, de controlar la pelota, de ganar la posesión (?) aunque principalmente queremos que Boca gané en garra, corazón y huevo.

Parte de esta leyenda se da con la frase que todos queremos: "a lo Boca".  Eso se consigue a base de esfuerzo personal y grupal, de fe, de transpirar la camiseta, de respetar al rival pero que a la vez te respeten mucho más porque sos Boca. 
Boca es una leyenda. Gracias al pasar de los años somos una leyenda viviente y hoy damos el primer paso para demostrar que fuimos, somos y seremos una leyenda que vivirá por todos los siglos.

jueves, 3 de abril de 2014



Un 3 de abril de 1905 cinco jóvenes con descendencia genovesa creaban el Club Atlético Boca Juniors que en el día de la fecha está cumpliendo nada más y nada menos que 109 años.  Un número demasiado grande, demasiado longevo para uno de los mejores clubes en la historia del fútbol mundial. En la Familia Xeneize no exageramos con los números y pensamos que en el transcurso de dicha cifra han pasado cosas imborrables. El primer torneo de 1919, la gira por Europa en 1925, el último campeón en el amateurismo y el primer campeón en el profesionalismo, el estreno de La Bombonera en 1940, los boinazos de Severino Varela y la elegancia de Lazzatti, salvarnos del descenso con una cancha colmada de punta a punta, récord de ventas en 1954 y campeón en dicho año, los 60s con la magia de Rojitas, las voladas de Roma, la hermosura (?) de Marzolini, los huevos de Rattín y el motor pulmonar de Gonzalito. Los 70s con un gran juego al mando de Rogelio Domínguez pero sin salir primeros, la bienvenida del "Toto" Lorenzo y sus máquinas voladoras. Campeones de América y del mundo. Luego, el Diego y Brindisi con la estrella número 15. Años de olvido vagaban por la década ochentosa pero la pasión siempre se hacía presente. La Supercopa de 1989 y volver a tocar el cielo con las manos en el tan ansiado y esperado Torneo Apertura 1992. El regreso de Maradona y los 5 penales errados para dejar todo en el olvido. Carlos Bianchi y sus conquistas a donde quiera que vaya. El "Chino" Benítez y la Copa que nos faltaba en el 2004. El famoso "5 de 5" de Basile y años después salir campeones con Ischia y River Plate en el último puesto. Culminar con un Apertura invicto y la Copa Argentina. 
Pasaron tantos años, tantas glorias, tantos jugadores y sin embargo el sentimiento creció y se hizo demasiado grande. Que La Bombonera, que el barrio, que los lomitos de Quique, Pedrín y la pizza y hasta los miles de turistas que se mueren por sacarse una foto en la puerta de Brandsen 805. Todo eso logra hacer un club barrial y social como lo es Boca. Por desgracia, hoy por hoy nos vendieron los colores y no dejan que el pueblo vuelva a la cancha pero no nos vamos a dar por vencidos. 
Desde nuestro humilde lugar nos queda agradecer a todos los que vistieron con amor y fuerza la camiseta azul y oro. A todo aquel hincha que deja unas horas del domingo para ver a Boca. A las personas que mantienen en pie al club desde cualquier punto de vista. Boca somos todos; y todos nosotros estamos contentos y felices al ser de Boca.  El público boquense es genial y único en el mundo ya que canta sin importar nada. ¿Boca va ganando? Canta. ¿Boca va empatando? Canta. ¿Boca va perdiendo? Canta. Cantamos porque sí, cantamos a los colores y al barrio popular del sur de la Capital Federal. Cantamos porque somos enfermos por ésta institución. Cantamos y amamos, simplemente, porque somos hinchas de Boca.
¡Feliz cumpleaños! 


lunes, 24 de febrero de 2014


Una cosa que no le van a poder quitar jamás a Boca es su gente. Cualquier persona en el mundo podrá decir que no se juega bien, que se pierden partidos que estaban para ganar, que algunos jugadores no ponen lo que tienen que poner, que el DT esta gagá y otras cosas. Pero nunca en su vida pueden hablar respecto a la magnitud que tiene la hinchada de Boca.  Si uno juega a la par contra un rival es 11 vs 11, ¿no? Al jugar contra Boca, y éste de local, ese 11 se transforma en 12 durante los noventa minutos. 
¡Es una cosa de locos! 
Imagínese jugar en Primera División, portando la casaca azul y oro y en Brandsen 805. De repente escuchas unos cuantos bombos y trompetas dando el compás a demasiadas almas que cantan sin cesar. Si no se te hierve la sangre, si no se te eriza la piel, si no sentís emoción, disculpame pero estas en lugar equivocado. 
Boca es su gente. Durante 108 años de historia, Boca siempre fue su gente.  Esas personas que durante años preferían elegir ir a ver a Boca que tener un plato de comida.  Estamos agradecidos eternamente por la creación de esta institución en la cual nos sentimos representados (y no hablamos de camisetas de otros colores, sino de todas las cosas que sucedieron a lo largo de los años). 
Ser parte de Boca desde afuera es lo más lindo que hay.  Ojalá, y esperemos que sea pronto, se vuelvan a abrir las boleterías para que el que no posee una tarjeta de crédito pueda ir a la cancha a disfrutar, a descargar, a alegrarse, a ponerse bien.


(Fuente: Diario Crónica correspondiente al 24 de febrero de 2014)